Como dijera aquél albúm de The Beatles de 1964 "It´s been a hard day´s night", y vaya que ha sido duro este día.
Hoy aprendí que a veces, por alguna absurda razón de humanos, dejamos de ver a las personas y empezamos a ver conflictos, como si en sus caras hubiera signos de interrogación o un "P" de "te voy a dar de putazos wey" y se nos olvida que todos somos humanos, que todos sentimos y que a todos nos pasan cosas feas en la vida. En realidad nadie es ni tan malo ni tan bueno, para todos hay mátices, pero solemos creer lo contrario cuando buscamos la paja en el ojo ajeno y no nos damos cuenta de la vida que traemos en el trasero (Sí, como reza la canción de Lora).
Las personas siempre dicen "hay que ponerse en el lugar del otro", "hay que hacer..." un montón de mamadas, la verdad es que no es tan fácil sentir lo que el otro siente porque eso pega como si fuera una sensación propia y a nadie le gusta sufrir. Me parece que no es una cuestión de dioses, de cielos o infiernos, es una cuestión de egoísmo; si vamos por la vida sin voltear a ver a los otros puede que un día nos encontremos de frente con nosotros mismos, y quizá no nos guste lo que veamos.
Si uno quiere salir a cambiar el mundo primero hay que aprender a conciliar con uno mismo, aprender a TOLERAR, cosas que, en lo personal, yo debo repetirme a diario, pero que son difíciles de entender cuando has vivido tan tiempo a la defensiva, erizado como gato. Y puede que una salida sea dejar de guardar tanto resentimiento, dejar de odiar a quienes hace tanto tiempo me dañaron y hoy, por fortuna, ya no están a mi lado, demostrarles que mi coraje y mis ganas de cambiar el mundo fueron más fuertes que sus ganas de acabar conmigo.
Olvidar es la respuesta, vivir hoy y no pensar en problemas de ayer o incertidumbres de mañana porque no sabemos si ese mañana existirá. A veces cuando pienso que podría no despertar me da miedo perder la oportunidad de vivir, de hacer cosas, de enojarme, de ser feliz, de sentir, de amar, de comer, de reír, de llorar, de gritar, ¡de maullar!, y que maravillosa sensación tengo esta noche de poder maullar porque aprendí algo nuevo y por fin volví a sentir que soy humana.
Los problemas no se acabarán ni hoy, ni mañana, ni en 100 años, la cuestión está en si esos problemas te van a afectar hoy, mañana, o durante 100 años.
El mundo sería tan fácil si todos mandaramos todo a la chingada de vez en cuando y ya.
Dejo "Instrucciones para Vivir", de la película Efectos Secundarios. Hoy pudo ser el último día de tu vida.
Dejo "Instrucciones para Vivir", de la película Efectos Secundarios. Hoy pudo ser el último día de tu vida.